El ministro del Exterior Gebran Bassil advirtió ayer la ingerencia de embajadas acreditadas en Beirut en los asuntos internos del Líbano y dijo que “algunos países extranjeros están empezando a interferir en las próximas elecciones parlamentarias” programadas para mayo.
“Esto ha terminado. Hoy día, son los libaneses quienes eligen a sus representantes y no los embajadores”, dijo Bassil durante una visita a la localidad de Fneideq, Akkar, en el norte de Líbano.
Bassil instó a los diplomáticos acreditados en el Líbano a “respetar sus límites”, diciendo que la misión de un embajador es “proteger los lazos entre su país y el país en el que está en misión”.
También aseguró que el Líbano “busca preservar sus relaciones con todos los países amigos, y que se opondrá a cualquier ingerencia no prevista en el derecho internacional”.
