El dólar busca sustituir a la libra en un Líbano en caída libre.

El periodicao-01 de mayo del 2023.

andrea lopez-tomas

Cada vez hay menos gente en los supermercados libaneses calculadora en mano. Aunque cada vez hay menos gente en los supermercados libaneses en general. Hacer la compra ha dejado de ser una pesadilla para algunos, mientras que, para otros, sigue siendo territorio prohibido. El desplome de la libra libanesa ha motivado a muchos negocios a fijar el precio de sus productos en dólares, una divisa que el Líbano no proporciona, no imprime y no suministra. Aunque la medida busca proteger a consumidores y comerciantes, los economistas advierten de que puede convertirse en otro catalizador para la ya permanente desigualdad.

Éxodo infinito del Líbano

La cirujana libanesa Murielle el Feghaly operando durante su residencia en un hospital de Beirut.
CRISIS ECONÓMICA
Éxodo infinito del Líbano
Hace cuatro años que la feroz crisis económica hunde al Líbano en la más profunda oscuridad. La libra libanesa, fijada durante décadas alrededor de las 1.500 el dólar, fue su primera víctima. Ahora, fluctúa alrededor de las 100.000 libras libanesas, convirtiendo al billete más grande en circulación, el de 100.000, en el único con cierta utilidad. Durante las últimas semanas, la moneda local ha llegado hasta el punto álgido de las 140.000 con respecto al dólar. Ante la inacción de las autoridades, supermercados, restaurantes y establecimientos han empezado a mostrar sus precios y a cobrar en dólares.

Un siglo en circulación

“La libra se ha convertido en una herramienta para la especulación, para la corrupción, para aumentar la inflación y para devaluar cada vez más la moneda local”, denuncia Layal Mansour Ichrakieh, macroeconomista experta en países dolarizados y en vías de desarrollo. “El dólar tiene que ser nuestra moneda y debemos renunciar a la presencia de libras que siempre está empeorando la situación”, subraya para este diario. La divisa, a punto de cumplir un siglo en circulación el año que viene, lleva desde el inicio de la crisis sufriendo la pérdida de la confianza de su población y sus propias instituciones.

Supermercados, restaurantes y negocios han decidido fijar sus precios en la divisa estadounidense, agravando la desigualdad entre quiénes no tienen acceso a ella y quiénes sí

Precios en libras y en dólares en un supermercado de Beirut (Líbano)
/ANDREA LÓPEZ-TOMÁS

El proceso de dolarización de la economía libanesa se está cociendo desde hace décadas. Durante los años 1980, empezó la transición de factoEran los años duros de una guerra civil que aún se alargaría otra década (1975-1990). “No confíamos en nuestra moneda local y la gente decidió elegir otra”, cuenta Mansour Ichrakieh. “Desde entonces, Líbano siempre ha sido considerado un país muy dolarizado y uno de los países más dolarizados del mundo”, dice a EL PERIÓDICO. Por eso, cualquier cena compartida se pagaba con una mezcla de billetes de distintos colores, con rostros estadounidenses y cedros libaneses, ya que el valor oficial, durante décadas, estaba fijado en 1.507 libras.

Peor crisis desde 1850

Antes de la crisis, los depósitos en moneda extranjera, principalmente en dólares estadounidenses, representaban alrededor del 68,8% del total de los depósitos bancarios en el Líbano. “Solía haber mucha liquidez en dólares, pero ahora los bancos no pueden pagar a sus clientes sus fondos en esta divisa”, lamenta Joseph Bitar, experto en la política monetaria del Líbano. El país mediterráneo vive una de las peores crisis económicas de todo el mundo desde 1850, según el Banco Mundial. “Si hubiéramos tenido un Banco Central competente y no corrupto, no hubiésemos llegado a esta situación”, denuncia Bitar a EL PERIÓDICO.

“La libra se ha convertido en una herramienta para la especulación, para la corrupción y para aumentar la inflación”, denuncia una macroeconomista libanesa

Por eso, este profesor universitario reclama, como hacen muchos otros economistas, la necesidad de una “reforma política”. “La fijación de precios en dólares es una buena solución ahora, porque la libra no es estable en absoluto”, señala Bitar. “Cuando tienes una unidad estable en el terreno como los dólares, todos saben más lo que están pagando; de esta forma, se protege a los clientes que son los que más han estado sufriendo”, afirma desde Francia. El 1 de marzo, el gobierno dio permiso a los supermercados para fijar el precio de sus productos en dólares por la gran dependencia del país de las importaciones.

“Desigualdad y disparidad”

Más allá de la sensatez económica, muchos en el Líbano temen que esta alta tasa de dolarización deje a más personas atrás. Un estudio de la Universidad Americana de Beirut mostró que en el 2021, sólo el 13% de las familias tenía acceso a dólares. Además, ahora los salarios de la mayoría en el Líbano equivalen a una mínima fracción de lo que suponían antes de la crisis. La investigación mostró que cada familia podía acceder a una media de entre tres y cinco millones de libras al mes, que suponían entonces entre 30 y 50 dólares. Una encuesta de la Organización Internacional del Trabajo y la agencia de estadísticas del gobierno libanés del año pasado afirma que más del 90% de la población gana sus ingresos en libras libanesas.

“Siempre durante una crisis o una guerra, los ricos se vuelven más ricos y los pobres más pobres, por lo que la desigualdad aumenta”, explica Mansour Ichrafieh. “La desigualdad y la disparidad ya existen en Líbano, pero de alguna manera la dolarización del país las aumentará quienes cobran en dólares y quienes cobran en libras”, agrega. Las costuras de los monederos en el Líbano están a punto de reventar sin que eso suponga acercarse a la riqueza. Ahora, solo unos pocos privilegiados podrán comprarse una cartera nueva y llenarla de finos billetes decorados con rostros extranjeros.