Algunas reflexiones para la diaspora libanesa antes de votar el proximo 29 de abril

En la Diáspora, estamos votando por primera vez el proximo 29 de abril.

Entendemos a todos los que habían tenido alguna vez mucha esperanza con la Corriente Patriotíca Libre (CPL) mucho más con los 18 meses del mandato del General Aoun.

Pero antes de colocar su papeleta en la urna, háganse algunas preguntas útiles que los ayudarán en su elección:

1. ¿Qué hicieron todos estos otros que dicen representar a sí mismos y que han gobernado durante 20, 30 años o más para algunos? ¿Qué hicieron para Beirut? Para el Monte Líbano? ¿El norte? El sur ?

2. ¿Qué pueden hacer los llamados candidatos de la “sociedad civil” dispersos, divididos, infiltrados, sin ningún otro proyecto real que no sea la crítica fácil y las ideas utópicas como si uno estuviera viviendo en Marte?

Sin embargo, nadie puede negar todo lo que se haya hecho en los ministerios en manos de la CPL, en planes maestros nunca hechos en el Líbano y en proyectos que se han convertido en realidad.

Nuestro voto en el exterior es solo un ejemplo, uno enorme, que nunca hubiera sido posible sin la perseverancia del Ministro de Relaciones Exteriores, Gebran Bassil.

Nadie puede negar los “logros” de la Presidencia del general Aoun en 18 meses, lo que sería el mínimo en un país normal, pero que erstaba prohibido para los libaneses ir más alla: la derrota del terrorismo, el presupuesto, los nombramientos diplomaticos y en seguridad, la explotación de recursos del país…

Queremos y es legítimo pedir más, pero para poder hacer más, para fortalecer la acción del presidente Aoun, se necesita una mayoría legislativa presidencial fuerte y grande. Esta es una regla básica de la democracia, en el Líbano, en Francia y en cualquier otro lugar. Desde Taef, esto es aún más cierto en el Líbano.

Sus votos son los que hacen exitosa esta mayoría. Está representada por los candidatos de las listas de “líbano fuerte” (لبنان القوي), cuyos votos se convertiran en diputados y en mayoría presidencial, y en la fuerza que a su vez convertira nuestros sueños en realidad.

Tenemos la impresión de que es habitual, tanto que olvidamos que es un paso gigante en la historia del Líbano.

Por primera vez, la diáspora es tomada en cuenta como parte esencial de la nación, que toma parte en la decisión y no solo como un cajero automático o un cajón de efectivo.

La CPL fue el primer partido que nos llamó “diáspora” (انتشار) y no emigrantes (مغتربين). Este fue un cambio estratégico en el enfoque y en la concepción.

El primero que puso en práctica esta teoría fue Gebran Bassil, nuestro Ministro de Relaciones Exteriores, quien multiplicó su energía para llegar a los libaneses de todos los rincones del mundo, quien trabajó para devolverles el derecho a recuperar la nacionalidad, quien creó los medios para vincularlos a través de los congresos de la Energia Diaspora Libanesa, y quien les dio el derecho de votar desde su país de residencia, y pronto, el derecho de tener diputados que los representen.

Es simplemente el principio de la “libanidad”.
Seamos conscientes y orgullosos.

Odiaspora.org