El Cairo y Riad acuerdan fondo millonario y construir puente sobre el mar Rojo

Arabia Saudita y Egipto firmaron varios acuerdos de cooperación, incluido un pacto sobre la creación de un fondo de inversión de 16 mil millones de dólares.

Durante la tercera jornada de estancia en El Cairo, capital de Egipto, el rey saudita, Salman bin Abdulaziz Al Saud, firmó diferentes documentos de cooperación con el presidente egipcio, Abdel Fatah al-Sisi.

Ambos acordaron poner en marcha un fondo de inversión egipcio-saudita con un capital de 16 mil millones de dólares.

Desde la llegada del rey Salman se han anunciado distintos planes y acuerdos económicos, entre ellos el sorprendente anuncio del plan de construir un puente sobre el mar Rojo para unir Egipto y Arabia Saudita.

Dicho acuerdo debe presentarse al Parlamento egipcio para su ratificación, mientras varios exfuncionarios, así como el movimiento de los Hermanos Musulmanes, denunciaron enérgicamente la iniciativa.

Salman y Al-Sisi asistieron a una reunión realizada en el palacio presidencial en El Cairo, donde se dieron a conocer una decena de ofertas destinadas a potenciar aún más la tambaleante economía egipcia, entre ellas un memorando de entendimiento para establecer una zona industrial en el país norafricano.

Tras el derrocamiento el 3 de julio de 2013 del expresidente Mohamad Mursi en un golpe militar, Al-Sisi recibió el apoyo de la monarquía saudita que hasta ahora ha aportado miles de millones de dólares a Egipto. Por su parte, el mandatario egipcio ha viajado en varias ocasiones al país árabe y ha expresado el pleno apoyo de su Ejecutivo a las políticas del régimen de Riad, en especial, la agresión saudita a Yemen.

Por otra parte, el gobierno egipcio se comprometió a presentar el acuerdo de la delimitación de frontera con Arabia Saudita al parlamento egipcio de acuerdo con la Constitución.

Esto ocurre después de la confirmación de un comité egipcio-saudita que el dibujo técnico de la delimitación de frontera entre los dos países demuestra que las islas de Tirán y Sanafir se encuentran dentro de las aguas territoriales del Reino, lo cual ha provocado una gran controversia dentro de Egipto.